¿Esclavitud o amistad?

Reflexiones de las Buenas Nuevas:
Haciendo que las escrituras sean significativas
para tu vida diaria.
por Terry Modica

Cuanto más difícil de amar es una persona, más necesario es confiar en el Espíritu Santo.
Reflexión de las Buenas Nuevas para:
Viernes de la 5ta. Semana de Pascua
Mayo 8, 2026
Oración para hoy:
Te doy gracias Señor, porque Tú me elegiste y esperas darme a conocer todo tu amor y grandeza. Que mis obras de amor hacia los demás sean signo de esta amistad. Amén.
¡MEJORA TU DÍA!
Poderosas oraciones católicas con la reflexión diaria están disponibles en nuestro canal de YouTube en español.
Lecturas de hoy:
Hechos 15, 22-31
Salmo 56, 8-10.12
Juan 15, 12-17
bible.usccb.org/es/bible/lecturas/050826.cfm
¿Esclavitud o amistad?
El servicio es un aspecto esencial de la vida cristiana. Jesús lo enfatizó durante la Última Cena, diciendo que él había venido, no a ser servido sino a servir y que, de la misma forma, nosotros deberíamos servirnos mutuamente. En sus parábolas, frecuentemente se refería a los creyentes como “siervos” del Reino. Pero, en la lectura del Evangelio de hoy, Jesús dice que quiere que seamos sus amigos, no sus esclavos. ¿Cuál es la diferencia entre un esclavo y un siervo? ¿Cuál eres tú?
Un siervo puede ser o un esclavo o un amigo. Los amigos se sirven mutuamente porque se preocupan entre sí. Ninguno es superior al otro, ninguno es el amo. No obstante, cuando tememos a alguien, como un empleador que podría despedirnos, esa persona se convierte en nuestro amo. Nuestra actitud de temor nos esclaviza.
Los esclavos sirven por obediencia basada en el deber, la obligación y en el temor por el castigo o la venganza. Los amigos se sirven mutuamente con una actitud de amor.
Para determinar si estás viviendo como esclavo o como amigo de Cristo, pregúntate: “¿Salto, feliz y entusiasta, a hacer la voluntad de Dios (incluso en las tareas desagradables), o protesto por ellas?” Tal vez la protesta venga en forma de excusas para no hacer el trabajo o en razonamientos de que Dios no está pidiéndote que lo hagas realmente.
Cuando Dios quiere que hagamos una tarea difícil, o la Iglesia enseña una ley que contradice la forma en la que queremos vivir, si obedecemos como esclavos, es sólo porque estamos siguiendo órdenes. No hay gozo en el servicio, porque no es un obsequio de amor.
Para cambiar esto por una amistad verdadera con Jesús, tenemos que dar el servicio como un “favor” para nuestro Amado. Sólo entonces descubriremos las bendiciones de la tarea o los beneficios de la ley. Tratar de analizarlo antes no ayudará porque encontraremos un montón de razones lógicas para desobedecer.
Cuando obedecemos a Dios porque lo amamos y deseamos complacerlo y, al mismo tiempo, apreciamos todo lo que él está haciendo por nosotros, estamos en una sana amistad de intercambio con él. Entonces, cuando él nos pide que “nos amemos los unos a los otros” (como nos manda Jesús en sus palabras finales), realmente tenemos el deseo de amar a todos, incluso a aquellos que son difíciles de amar. Los amamos porque amamos a Dios con adoración y nos preocupamos de todos los que le preocupan a él. Lo que es importante para él se transforma en importante para nosotros.
Cuando amar a los demás parece imposible, Dios lo hace posible para que podamos obedecerle. El Espíritu Santo nos dota de un amor sobrenatural por las personas que no nos gusta amar. Cuanto más difícil de amar es una persona, más necesario es confiar en el Espíritu Santo. Nuestras energías para hacer esto provienen de reflexionar sobre la maravillosa amistad que Dios tiene con nosotros.
A continuación mira nuestro video: “La amistad de Jesús” en https://buenasnuevascatolicas.org/videos/camino-de-fe/amistad-de-jesus/
© 2026 Terry A. Modica, Good News Ministries
