Protegido por la misericordia de Dios

Reflexiones Diarias

Reflexiones de las Buenas Nuevas:
Haciendo que las escrituras sean significativas
para tu vida diaria.

por Terry Modica


“Nadie puede afirmarnos o sanarnos tanto como Dios. “


Reflexión de las Buenas Nuevas para:

Lunes de la 5ta. Semana de Cuaresma
Marzo 27, 2023

Oración para hoy:

Tú, Señor, me has perdonado todo. Yo necesito perdonar también y crecer en verdadera misericordia, libre de prejuicios. Amén.

SaintsCitas de Santos:
gnm-es.org/SaintQuotes/

Lecturas de hoy:

Daniel 13, 1-9.15-17.19-30.33-62
Salmo 22, 1-6
Juan 8, 1-11
bible.usccb.org/es/bible/lecturas/032723.cfm

Protegido por la misericordia de Dios

¿Alguna vez te han acusado sin misericordia? Si hemos sido amonestados con razón (como la mujer encontrada en adulterio en la lectura del Evangelio de hoy) o acusados falsamente (como Susana en la primera lectura), nos sentimos terriblemente anulados cuando tenemos que soportar la condenación sin perdón.

Sentir remordimiento por un pecado genuino no hace más fácil el aceptar las duras reacciones de los demás, por lo tanto nos defendemos en lugar de admitir nuestra culpa. Queremos protegernos de un sentimiento aplastante de vergüenza, así que tratamos de justificar nuestros pecados.

¿Sirve esto realmente? No, sólo la misericordia puede protegernos. Sólo la misericordia puede ratificar nuestro valor. Sin ella, tratamos de manipular a las personas para gustarles y que nos aprueben y nos acepten. Cuanto más pecamos, más nos desesperamos por la aprobación de los demás. Y cuanto más nos desesperamos, menos remordimiento sentimos por lo que hemos hecho mal, porque el remordimiento es un sentimiento que dice que merecemos desaprobación.

Cuando somos falsamente acusados, nos sentimos vacíos y anulados porque la verdad ha sido juzgada falsamente y estamos a merced de las opiniones erróneas de los demás. Nos están rechazando y es totalmente injusto. Tenemos necesidad de su aprobación, y si no la recibimos, nos defendemos y los ofendemos. Convertimos nuestra inocencia en egoísmo y orgullo y comportamiento falto de amor.

Para llenar el vacío y sanar la herida, necesitamos darnos cuenta de que hemos sido perdonados por la misericordia de Dios. El Sacramento de la Confesión nos da una prueba audible de esta misericordia. Y debemos comprender que sólo la opinión de Dios sobre nosotros es lo único que importa. Incluso si los demás se rehúsan a darnos misericordia, si sabemos que tenemos la misericordia de Dios, tendremos la paz y la sensación de valor personal que necesitamos.

Nadie puede reafirmarnos o sanarnos como Dios. Sólo él nos ama sin importar lo que hacemos. Misericordiosamente, cuando merecemos castigo, nuestro Padre dice: “No te condeno, porque Mi Hijo cargó con tu castigo. Te amo. Sigue con tu vida y no peques más, pero ten la seguridad de que siempre te amaré, aún si pecas así otra vez.”

Dios tiene más misericordia para darnos de la que podemos imaginar. Medita sobre esto y ábrete a su amor firme y misericordioso. Él quiere liberarte de la necesidad de ser aprobado y sanado por las personas.

Esta verdad te liberará para amar a los demás aún cuando pequen contra ti. Con Jesús, dile al Padre: “No los condeno. Por favor concédeles tu perdón aún si no lo piden.”

Perdonamos a los demás no porque se arrepienten (algunos nunca lo harán) sino porque Dios ha sido misericordioso con nosotros. A medida que recibimos la misericordia de él, nos capacitamos para compartir su misericordia con los demás.

© 2023 por Terry A. Modica

Share this page
Por favor, ayuda a los demás compartiendo esta página.

image_pdfimage_print
Recibe reflexiones católicas sobre las lecturas de la Misa.
Recibe reflexiones católicas sobre las lecturas de la Misa.

 

Mira el video
Camino de fe

Por favor, compártelo con los demás invitándolos a visitar esta página. También podrías imprimirlo para tu uso personal y compartir la impresión con otras personas.

image_pdfimage_print

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments